domingo, 20 de junio de 2010
Sushi para el pueblo
A la hora de hablar de sushi, lo primero que se nosviene a la cabeza seguramente es la idea de que es una comida cara y burguesa, lejana, de otra cultura, que se encuentra distante del menú de cualquier Argentino, como lo podría ser un bife de chorizo con puré.
Sushi Pop es todo lo contrario. De su nombre, Sushi popular o del pueblo, se fija bien clara la idea de sushi al alcance de casi todos. Ya sea por los precios, o por su relación con la gente través de las nuevas redes sociales como twitter o facebook, se nota en este emprendimiento gastronómico una fuerte impronta jóven que apunta a nuevos mercados como no lo hacen otros deliverys de comida.
Personalmente, yo venía desde hace rato escuchando este nuevo delivery de comida y hace poco decidí darle una oportunidad, pidiendo un menú de su carta. La cual me sorprendió por su fácil acceso desde internet y como esta orientado hacia usuarios de nuevas tecnologías.
Los menúes se dividen en combos de distintos tipos de piezas, donde la docena de piezas oscilan, desde las más simples rondan los 11 pesos, hasta las más elaboradas que incluyen salmón rosado rondan los 30 pesos. La propuesta de la carta, permite una comida snob abundante al precio de 30 pesos por persona aproximaadamente, lo cual dista mucho de los precios tradicionales, en los cuales una bandeja para una persona en lugares como Sushi Club se paga alrededor de unos 100 pesos.
En definitiva lo más importante a analizar de Sushi Pop, me parece que en gran medida es su oferta por internet la cual, a través de medio ocmo Facebook o Twitter, permite darse el lujo de ofrecer comida cara a precios accesibles gracias al uso de las nuevas tecnologías en una propuesta de marketing innovadora, y que podría ser aplicable a distintos rubros gastronómicos.
Yo creo que más allá de analizar la comida en sí, la cual es buena, Sushi Pop nos da el pie para entender hacia donde van las propuestas de los nuevos servicios gastronómicos en el futuro, y como, partir de aqui se dan las bases para una nueva cultura empresaria dentro del ámbito gastronómico.
Restaurant clásico como sus mozos
El restaurante Addans es un restaurant viejo de barrio, más precisamente de Belgrano, el cual ya hace varios años que mantiene tradición, gusto y buenas costumbres.
Al entrar, unos es recibido y saludado por los distintos mozos del lugar. Al sentarse, el comensal es recibido con unas empanaditas de copetín para ojear la carta con la boca ocupada, y mientras tanto se le ofrece una copita que puede ser de jugo de naranja, lemoncello o clericó.
La carta es bien clásica, en la cual se pueden destacar un buen plato de sorrentinos con salsa rosa, unos escalopes con salsa Marsala o un lomo a la Borgoñesa. Pero sin dudas no hay nada como el plato del día, el cual puede ir desde un guiso de mondongo hasta un estofado. En cuanto a los postres, la mayoría de elaboración casera, cuesta decidirse entre el budín de pan, el flan o el tiramisú.
El principal punto en contra que posee este lugar son sus precios, ya que salvo por los menúes ejecutivos de los mediodías que bajan en gran medida los precios, por la noche, un comensal puede llegar a gastar hasta 70 pesos por persona.
El restaurant se ubica sobre José Hernández,a metros de avenida Cabildo, en pleno barrio de Belgrano.
Viva Hungría
Club Hungaria es una magnífica propuesta gastronómica que combina, la mejor comida casera húngara del país con una infraestructura de club de barrio familiar, que lo hacen sentir a uno como si estuviera comiendo en la mismísima sala de estar de su casa.
La carta, entre sus especialidades, cuenta con Goulash (personalmente mi plato favorito) y propuestas como Cordero a la Transilvania, y de postre Struddel de guindas o tarta Dobbosh. Los precios no son elevados, teniendo en cuenta que el servicio es exclusivamente casero, ya que por persona los precios rondan los 45 pesos.
Club hungaria claramente, es una propuesta diferente para cualquier comensal que quiera degustar un plato poco tradicional como puede ser la comida Húngara, y sin la necesidad de pagar las luces y colores que rodean a Palermo. Este club de barrio se encuentra en pleno corazon de Acassuso sobre el pasaje Juncal, esquina Paraná, a metros de avenida Maipú, entre el límite del partido de Vte. López y de San Isidro.
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